Para su vigésimo quinto aniversario de boda, Marek reservó un paseo en globo para él y su esposa Clara. El piloto, el señor Roca, los elevó a las cinco.
Media hora después cambió el viento. «Mmm», dijo el señor Roca. El globo voló una hora sobre las colinas y aterrizó con un golpe entre las vides de un valle lejano. ¡Era plena fiesta de la vendimia! Había largas mesas, farolillos y una banda de acordeones.
Los granjeros corrieron hacia ellos, aplaudiendo. Creían que Marek y Clara eran la sorpresa de la fiesta. Dieron una cesta a Clara y un sombrero a Marek, y los llevaron a un barril de uvas: «¡A pisar!». El señor Roca se quedó con el globo. «¡Vayan, vayan!».
Pisaron las uvas con los pies morados y bailaron. A medianoche un tractor los llevó a la camioneta del señor Roca. «El mejor desvío de nuestra vida», dijo Marek.