Mara encuentra una llave de latón en el abrigo viejo de su abuela. ¿Qué abre? No lo sabe.
En el último ferri, un señor mayor tiene la misma llave. Se llama Aldo. «Tu abuela era mi amiga», dice. «Escondimos una caja bajo el muelle.»
Por la mañana encuentran la caja. Dentro hay dos barquitos de papel y una nota: «Volveremos a navegar». Aldo ríe y llora. Mara dobla un barquito nuevo. Lo hacen navegar juntos.