Selma es panadera. Cada otoño el pueblo tiene una gran cena, la Mesa Larga. Selma tiene que hornear trescientos panes. Pero una tarde su horno se rompe. ¡Se llena de humo! Su nieta Lotte toca la campana de la escuela. Llegan los vecinos, y todos se llevan masa a casa.
Toda la noche hornean en sus propios hornos. Por la mañana la mesa está llena de pan. «Este no es mi pan», dice Selma. «No», dice Lotte. «Es nuestro».